• Revista Boca 'e Loba

Wvelny Rios: Las emociones no tienen género



Wvelny Rios Toro es una autora colombiana con una sustancial trayectoria en las letras, especialmente en la poesía, el cuento y la crónica. Su poema titulado "Paraísos" fue seleccionado en la Convocatoria 100 Mujeres Poetas en el 2019. Tiene una crónica publicada en la Antología de Crónica del Taller "Ciudad Crónica" en el año 2017. Sus cuentos aparecieron en varias antologias como en la Antología Escribir y nada más (2015), la Antología 10 años del Taller de Escritura Creativa "Écheme el cuento" (2017) y más recientemente en la Antología del Taller de escritura de COMFANDI (2019).

Este 2020, Wvelny publicó "Un libro de cientos", obra en la cual podremos encontrar doce nuevos relatos de la autora. El libro, publicado por Fallidos Editores, está disponible a través de Casa de la Lectura.

Boca 'e Loba conversó con la autora para concoer mayores detalles de su publicación y esto fue lo que nos contó.

 

Boca 'e Loba (BL): ¿A qué edad te interesaste por la escritura? ¿Qué circunstancias te llevaron a hacerlo? Wvelny Rios (WR): En la adolescencia, como resultado de un juego y como todo juego, serio. Mis compañeras del instituto tecnológico tenían “novios”. Se usaba escribir y recibir cartas, esquelas. Algunos de ellos habían migrado a Estados Unidos o a Venezuela. A mis compañeras les llegaban interminables cartas que luego no sabían cómo responder. Querían impresionarlos, sostener el amor, el deseo en la distancia. Yo escuchaba sus historias, me conmovían. Respondía por ellas, inventaba momentos, hechos que imaginaba que pasarían y lo que sentirían en determinada situación.

BL: ¿Cuáles fueron tus primer@s autor@s favorit@s o de referencia? WR: Cuando pienso en autores pienso en diferentes tiempos. En la infancia, mi madre guardaba libros en un baúl y en las noches a hurtadillas leía a Julio Verne, Oscar Wilde, Emilio Salgari, también a Porfirio Barba Jacob, Paul Valery, Tomás Carrasquilla, Rimbaud. Me dormía escuchando sus voces, sin comprenderlas. En la adolescencia descubrí a algunos clásicos franceses y autores del boom latinoamericano. En los talleres de escritura creativa me reencontré con algunos autores y conocí otros que me dejaron sin aliento. El trabajo lector del grupo literario Cismátikos, del que hago parte, también me ha enriquecido. BL: ¿De est@s autor@s qué aspectos utilizas en tu escritura?

Crédito fotografía: Marsella Grisales

WR: Cuando comencé a leer no era consciente de los recursos que ofrece la lectura como herramienta para escribir. Lo descubrí en los talleres de escritura creativa y también que la literatura, como una expresión de arte, tiene sus pasadizos ocultos que, tras insistentes búsquedas, se abren. De algunos autores admiro la sutileza o la fuerza para contar, en otros las atmósferas, el lenguaje, las descripciones.

BL: Desde que empezaste a escribir, ¿cómo ha variado tu estilo de escritura? WR: No estoy segura si el estilo existe. Me gusta escribir. Escribo cuentos. También exploro las escrituras de realidad, a la crónica. He “cometido” poesía, sin ningún pudor. Desde hace un año trabajo en relatos que podría estar en lo que suelen llamar la frontera móvil, es decir textos que no necesariamente tienen la estructura canónica del cuento o de la crónica. Las etiquetas me estaban comenzando a incomodar. En todo caso, es innegable que mi acercamiento a talleres de escritura, a los colectivos de escritores, cuando me hice consciente de que la escritura es una decisión individual, pero que se fortalece en colectivo, me ha permitido estos tránsitos. En ese sentido mi escritura ha variado, se ha enriquecido. BL: ¿Tienes algún ritual o costumbre antes de empezar a escribir?

WR: No siempre soy de diseños o escaletas. Me acerco mucho al “sentir”. Escribo casi siempre desde “las sensaciones”, desde los sentidos. Desde esa voz interior que me dice: “Esto lo tenés que contar”. Soy intuitiva, reproduzco emociones, aquellas que no se remiten, que se empozan dentro de mí. Cuando una sensación no pasa, la intento comprender y entonces comienza la historia a perseguirme, luego escribo. Y allí soy yo la que persigo. A mis personajes, los rastreo. Escucho música que creo escucharían. A veces visito espacios que instalaré después en un relato. La escritura está llena de artificios, para crear efectos. Me encierro para escribir, paso de fantasma a monstruo. BL: ¿Qué hora prefieres para escribir? WR: No tengo preferencia horaria. He escrito a las nueve de la mañana en medio de una interminable reunión de trabajo. En ocasiones durante una hospitalización, otras veces grabo lo que observo, por ejemplo el paisaje desde la ventanilla de un vehículo. A la madrugada. BL: ¿Qué encontrará el lector en tu libro “Un Libro de Cientos”?

Crédito fotografía: Marsella Grisales

WR: Yo escribo para contar historias que pasan todos los días y que uno no se da cuenta, aunque en ocasiones van más allá de la realidad. En “Un libro de Cientos” el lector encontrará la posibilidad de vivir y chismosear la vida de desconocidos, visitar algunos espacios que seguramente habrá olvidado, escuchar silencios, establecer vínculos con personajes que a veces se nos parecen, seguir tramas simples, revivir un paisaje.

BL: ¿Las historias en “Un libro de cientos” están inspiradas en hechos reales? WR: Escribir es el resultado de un proceso personal, que de alguna manera tiene estructura y una aproximación implícita de algunos elementos que tienen ver “conmigo”, que si no los he vivido, en algún momento por una u otra vía, me han “tocado”. Todas las historias son reales para los cuentos. Al escribir me gusta jugar con la posibilidad de un esquema “híbrido”: los personajes son de ficción, pero la historia es real, o la inversa. Sin embargo, la construcción de los cuentos es ficción.

BL: ¿Quién inspiró los personajes del cuento: “Ángel de la Guarda” ¿Son personajes reales?

WR: Una historia que le escuché a un hombre. Hablaba muy mal de su ex esposa, porque había descubierto la orientación sexual de ella. Entonces pensé contar la historia del triángulo amoroso, pero desde otra perspectiva.

BL: ¿Qué elementos buscaste destacar al construir tus personajes? WR: La complejidad de la condición humana, sus vacilaciones, la incertidumbre, el lado oscuro que nos hace brillar. El rostro de Jano, las entradas y salidas de momentos existenciales, para darle forma a las acciones de otros.

Portada de "Un libro de cientos"

BL: ¿Por qué te gusta utilizar la primera persona? ¿y en ocasiones el plural de ella? WR: No siempre escribo en primera persona. Cuando la uso como la voz, (aunque tan criticada por egocéntrica), es porque a mi parecer pueda dar cuenta de hechos y acciones que solo pueden ser contados por ella. En primera persona se puede contar con entrañable fuerza, metido dentro del relato y muy pocos temas para contar le están vedados. BL: ¿Considera que escribe para las “mujeres”? WR: Escribo para hombres y mujeres. Las emociones no tienen género.


BL: ¿Dónde conseguimos tu obra “Un libro de cientos”? WR: El libro puede ser adquirido escribiendo un mensaje a dirección: unlibrodecientos@gmail.com. En la Casa de la Lectura de Cali.


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